En contexto

Entender la importancia del contexto cuando se interactúa con una IA conversacional es garantía de una experiencia enriquecedora y satisfactoria. El contexto no solo informa a la IA sobre el tema de conversación actual, sino que también le proporciona pistas sobre la intención detrás de nuestras palabras.


Si preguntamos sobre el clima sin proporcionar información sobre la región o la localidad, dará una respuesta general y poco útil. Sin embargo, si preguntamos: "¿Cuál será el clima mañana en Madrid?", estamos dando un contexto específico que permite a la IA proporcionar una respuesta mucho más precisa.

El contexto no necesita ser extenso o complicado; a veces, unas pocas frases bien pensadas son suficientes para guiar dirección correcta. Lo esencial es tener claro qué queremos obtener de la interacción antes de empezar. Esta claridad nos ayudará a proporcionar el contexto necesario para que la IA comprenda mejor nuestra solicitud.

Durante una conversación, el contexto incluye, no sólo el último prompt que se ha proporcionado, sino  todo lo que se ha discutido hasta ese momento. Es por ello que conforme avanzamos en un chat con la IA, las respuestas de estas pueden ser cada vez más acertadas, y va disminuyendo la necesidad de prompts más precisos. Tras una conversación de varios minutos podemos notar como la IA y nosotros estamos más alineados, y los resultados obtenidos son cada vez más cercanos a lo que esperamos.  

Es importante recordar que las IAs conversacionales no "piensan" o realizan procesamientos internos complejos semejantes a la reflexión humana. Su capacidad para entender y responder a nuestras preguntas no puede ir más allá de los datos y el contexto que les proporcionamos en la conversación, así como la  información textual con la que se les ha entrenado.

En mayo de 2023 Google Deepmind publicó un paper titulado Tree of Thoughts: Deliberate Problem Solving with Large Language Models, en el que se proponía una estrategia para mejorar las respuestas de las IAs. La propuesta consiste en pedir a la IA que simule ser tres expertos, que después enfrente sus respuestas y decida cual es la mejor. Pero este método es efectivo si aparece la respuesta de cada experto en el chat:

Simula ser tres profesores de física diferentes. Cada uno de ellos tiene que explicar de la manera más sencilla posible el concepto de dualidad onda-partícula de la física cuántica a un grupo de adultos que no poseen estudios universitarios de ningún tipo.
Muéstrame la propuesta de cada uno de los profesores, decide cual es la explicación que mejor se adecúa al objetivo planteado y muéstramela.

Si las respuestas no aparecen en el chat no se ha producido el enfrentamiento entre las tres propuestas diferentes, sencillamente porque las tres propuestas no existen para la IA:

Simula ser tres profesores de física diferentes. Cada uno de ellos tiene que explicar de la manera más sencilla posible el concepto de dualidad onda-partícula de la física cuántica a un grupo de adultos que no poseen estudios universitarios de ningún tipo.
Muéstrame cual es la explicación que mejor se adecúa al objetivo planteado.
No me muestres la explicación de cada uno de los profesores.

Lograr un contexto de calidad implica una actitud activa y paciente por nuestra parte, guiando cuidadosamente la conversación, asegurándose de que todo lo que la IA necesita saber esté registrado en el chat.

Supongamos que vamos a tratar un tema de actualidad, del que con toda probabilidad la IA conversacional no tiene conocimiento. ¿Qué es lo primero que se nos ocurriría hacer? Seguro que todos hemos pensado lo mismo: pegaríamos en el prompt el contenido de algún artículo localizado por internet que pusiera a la IA "en contexto". Con ello estaríamos añadiendo al contexto información que la IA necesita para poder responder de manera informada y actualizada, y por tanto, más pertinente y útil para nosotros. 

El contexto no es solo un complemento para la interacción con IAs conversacionales; es su piedra angular. Una comprensión profunda y una aplicación cuidadosa del contexto pueden transformar una conversación digital de ser frustrante y superficial a ser extremadamente útil y profundamente satisfactoria. 

Comentarios

  1. Es importante entender que, aunque las IAG sean cada vez más sofisticadas, no pueden sustituir la necesidad del pensamiento crítico y el juicio humano. La capacidad de añadir un contexto relevante y profundo es una habilidad que las personas debemos desarrollar, colaborando con la IA para lograr los mejores resultados. Como ha quedado comprobado en tu artículo, este enfoque no solo mejora la calidad de las respuestas generadas por la IA, sino que también promueve una relación más cooperativa entre humanos y tecnología, aprovechando las mejores cualidades de ambos.

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